Jabón de Castilla Hand Made 100%

Hola mis bellas.
¿Que os parecen los jabones naturales?


Soy súper fan de la cosmética natural, pero hay que saber elegir, por que con el boom actual pueden darnos gato por liebre.
Desde hace años uso jabones naturales para la limpieza del rostro y el cuerpo. Aveces de glicerina, aveces el jabón de las abuelas, el de Sosa y aceite de oliva (Jabón de Castilla)
No solamente son mejores para nuestra piel, también ahorramos en envases plásticos.
Hace unos días decidí preparar mis propios jabones.

Un poco de Historia.

Jabon de Castilla

La amplia extensión de olivares de Castilla convirtió a esta zona en el lugar idóneo  para fabricar este tipo jabón. De ahí que pronto se desarrollara una potente industria jabonera que exportaba el jabon de Castilla a América y otros países de Europa.
Su uso también se generalizó en España, sobre todo entre la nobleza y la realeza, ya que era un producto de alta calidad De hecho, el jabon de Castilla se convirtió en objeto de deseo no solo por sus beneficios para la piel, sino también porque el mundo de la medicina, con los boticarios a la cabeza, descubrió sus virtudes y bondades.
A diferencia de otros jabones de la época, que se hacían con grasas animales, el jabon de Castilla tenía y sigue teniendo como protagonista un aceite de origen vegetal, el de oliva. Así que esta receta es totalmente apta si buscas una alternativa vegetariana o vegana. También es importante tener en cuenta que se trata de un jabón biodegradable, condición muy importante para contribuir al cuidado del medio ambiente.
El jabon de Castilla se ha venido utilizando tradicionalmente para el cuidado facial y el corporal. Además puede emplearse para el afeitado, para retirar restos de maquillaje o como champú. Y es que hace una espuma muy ligera que evita la irritación.
Por eso es apto para todo tipo de pieles, incluso las más sensibles. Su alto contenido en aceite de oliva aporta hidratación a las pieles secas. Si por el contrario tu piel es grasa el aceite de oliva aportará equilibrio. Además es un aceite ligero que no obstruye el poro.
Sus usos se extienden más allá de la cosmética, y es que jugando con la densidad y sustituyendo la sosa por potasa podemos fabricar un excelente detergente casero para ropa y vajilla.

Aquí dejo la receta de los que yo he preparado.
Ingredientes:
  • Aceite de oliva virgen extra (330 gr.)
  • Sosa cáustica (41 gr.)
  • Agua desmineralizada (106 gr.)
Además debes tener a mano estos utensilios:
  • Molde de silicona
  • Medidas de seguridad: gafas, guantes y mascarilla
  • Termómetro
  • Bol amplio
  • Cacerola
Paso a Paso:
-Preparamos el lugar de trabajo, es importante trabajar en una habitación bien ventilada, y pesamos todos los ingredientes por separado para tenerlos preparados.

-Sobre el agua, vertemos la sosa, nunca al revés, para evitar posibles salpicaduras. Removemos bien para que se disuelva la sosa y dejamos que esta mezcla, que conocemos como lejía se enfríe.

- En una sopera ponemos a calentar el aceite de oliva hasta que esté a 50ºC.
-Cuando ambas fases estén a la misma temperatura, introducimos la batidora en la sopera del aceite y añadimos la lejía. Hay que batir a potencia suave hasta que la traza adquiera una textura similar al puré.
-Rellenamos el molde y dejamos que seque de 48 a 72 horas. Durante este tiempo es recomendable abrigar el jabón con un paño.
Desmoldamos y cortamos el jabón en pastillas. Ahora debemos esperar de 30 a 40 días a que saponifique. (Nunca usar antes de ese tiempo)
Nota: A este jabón le he añadido aceite esencial de Naranja y canela para darle un toque especial, pero no es necesario para obtener un jabón de una calidad fabulosa. Estos ingredientes los añadí una vez formada la traza.

Comentarios

Entradas populares